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viernes, 3 de julio de 2015

Parece mentira que sigamos pensando que todo lo que tenemos que decir y hacer tenga que ver con las circunstancias de la gente, únicamente hecho y dicho esto para agradar. Personalmente, puede haber de todo, pero una persona tiene una determinada opinión, dependiendo de si otra está de acuerdo o no, y no por ello hay que cambiar esa opinión. 
En resumidas cuentas lo que quiero decir es que no deberíamos dejarnos influenciar por nadie. Siempre podemos aprender, pero no cambiar nuestra opinión porque otra persona no esté de acuerdo con ella. 

jueves, 2 de julio de 2015

Siempre me ha parecido una idiotez escribir textos en las redes sociales que luego, las personas a las que van dirigidas esos textos, no los van a leer. Por ello, en estos días especiales como el día de la madre o del padre, o los cumpleaños, prefiero mil veces decirles a la cara todo lo que opino, y la suerte que tengo de tenerles. Pero, ¿qué pasa con la gente a la que no puedes ver? ¿Cómo le digo a mi abuelo la suerte que tengo de tenerle, si no le tengo? Es una tontería hacer estas cosas, soy la primera que lo piensa, pero algo me dice que él (y más gente) lo ve.
No tengo ninguna canción que me recuerde a él, ningún vídeo con él, ya que prefiero tener recuerdos que tener la galería llena de fotos y vídeos. Prefiero cerrar los ojos y acordarme del tacto de su camisa, que ver mil fotos de él con camisa. Y prefiero acordarme de sus manchas en la cabeza y la cara, de sus ojos azules, o grises... nunca supe definir de qué color eran, y eso me encantaba.
Pensamos que lo mejor es que la gente pueda observar que nos acordamos de alguien mediante fotos y textos y demás, pero a mí eso me da igual. Prefiero que mi abuelo se fuera con miles de recuerdos míos, porque sé que lo que haga ahora no servirá para nada. Sé que él, desde allí arriba o desde donde esté, se acuerda de los paseos que le daba con la silla de ruedas, de las carreras que hacíamos, de los dibujos de animales (a él le salían torcidos, sus rayas nunca fueron rectas... Es lo que tiene el parkinson).
Prefiero acordarme de cuando le daba de comer, cuando ayudaba a cambiarle... Y, por cierto, para todas aquellas personas que desprecien esta labor y digan esa expresión de "qué asco", ¿acaso vosotros no haríais lo mismo? Y, si la respuesta es no, ¿qué pasará cuando vosotros seréis mayores? ¿No querréis que alguien como estas personas os cuiden? ¿No querréis que se preocupen por vosotros las mismas personas a las que ahora despreciáis? Porque, a mí, esto, no me da nada de "asco", como decís. ¿Qué importa darle de comer a una persona y limpiarle cuando ves la sonrisa que tiene? Que sepáis que a estas personas, a las que llamamos vegetales, tampoco les gusta molestar, y ellos desearían moverse y hacer todo esto solos, pero es lo que tiene la imposibilidad. Y, sinceramente, veo que estas personas valoran el esfuerzo de quienes los cuidan por sus ojos, ya que hablar, algunos, no pueden. Pensad lo que queráis, a algunos ni les cambiaré de idea, pero yo valoraba más el brillo de los ojos de mi abuelo al darle de comer que todos los cuidados que había que hacerle.
Después de toda esta chapa, sigo. (Quien quiera leerse todo esto, adelante.)
No voy a hacer un texto dirigiéndome a él, ya que ninguno de mis seguidores es él. Sino que únicamente espero que se acuerde de mí, y que ese brillo de sus ojos no se apague jamás, porque es lo más bonito que he visto en mi vida.

lunes, 22 de junio de 2015

Diría que yo siempre he tenido confianza en mí misma y he pensado que lograría todo. Pero mentiría. Siempre he pensado que es mejor pensar que no lograrás algo, y luego lograrlo (da más satisfacción). Es mejor eso que estar seguro de que conseguirás algo, y llevarte la decepción de tu vida por no alcanzarlo. Quién sabe, a veces nos gustan más las decepciones. Pueden traer alegrías, a corto o a largo plazo.
Sólo diré que todo cuesta, que, como dicen, lo imposible sólo tarda un poco más. Y la palabra "imposible" necesita de un empujoncito nuestro.... ¿o nosotros de esa palabra? Es indiferente, siempre necesitaremos un empujón, correr carrerilla y saber que hay una colchoneta enorme cuando llegues, para amortiguar la caída, o simplemente un abrazo para evitar hundirte.
Digamos que a muchas personas les gusta "marear la perdiz", y yo siempre he sido esa perdiz. Parece que algunas de estas costumbres siempre ocupan su sitio y no consigues hacerlas desaparecer. Está claro, por mucho que pienses que vas a dejar de ser buena y tonta (no siempre va junto), no lo conseguirás. Me atrevería a decir que ni lo intentarás, porque si tienes un poco de conciencia y bondad, pondrás a los demás en primer lugar. ¿O tengo que estar yo en primer lugar? Una de esas preguntas sin resolver, que no necesitan ni buscan respuesta, porque van variando.
A mí ser perdiz me sienta bien, seré una tonta (eso sí, buena) y todo lo que queráis, pero nadie sabrá la satisfacción que me da ayudar. Aunque a veces mi paciencia no contribuya a ello.
Me gusta ser perdiz, pero a veces estaría bien transformarse en león, o en algún animal de estos que transmitan valentía, aunque por dentro sean lo contrario, quién sabe, a veces es todo fachada. Muchos son edificios preciosos, pero dentro están en ruinas.
-> Que nunca cambie la meta.


domingo, 21 de junio de 2015

Ah, cabe añadir que ahora, al cerrar la página del blog, pondré buena cara a una de esas personas, pensando que no puede ser más imbécil, pero sí puede serlo, eso yo lo sé.
Buscamos gente sincera, pero no somos capaces de serlo. Y eso lo podemos ver en los halagos hacia nuestros amigos cuando se prueban ropa, o la sonrisa acompañada de unos buenos días a alguien que nos cae mal. Llevo mucho tiempo sin escribir, y no hay nada comparado con sentarse frente al ordenador y escribir cuando estás inspirado (siento si falta algún acento, me gusta la idea de no ser perfecta, pero soy la primera que quiere hacer todo perfecto. Siempre he sido perfeccionista, algunas veces como cualidad y otra como defecto). Y bien, a lo que iba, no somos capaces de decir lo que realmente pensamos, pero tampoco querríamos escucharlo. Es mejor vivir en la ignorancia? O buscando la aprobación de los demás? Por qué no llevar algo que te gusta?
Otro aspecto es el de aguantar y aguantar cosas de los demás, solamente porque la gente es así. Desde aquí hago un llamamiento a esas personas que miran sólo por ellos, y digo que algunos sois irritantes. Y si realmente sois así, pobres quienes os aguanten. No digo que cambiéis radicalmente, sino que todos podemos mejorar, y me incluyo. Porque los adultos, al igual que los niños, también asspiramos al : tú mas, o al : y tú qué? Sí, yo también, y ese, y aquel. Es lo que tiene ser humano, que algo tienes que hacer mal. Pero lo bueno de esto es que a veces los errores traen aciertos. Y por culpa de ir por un camino diferente puedes llegar a conocer a muchos caminantes diferentes, todos con sus más y sus menos. Habéis pensado lo aburrido que sería que todos fueramos iguales? Nos acabaríamos cansando de nosotros mismos, porque algo claro hay: no querremos parecernos a los demás, siempre querremos que todos sean igual a nosotros. Ojalá algún día aprendamos y veamos que todos tenemos nuestras cosas, y es bonito descubrir las de los demás, o las nuestras que están ocultas. Ocultas porque no las dejamos salir.

miércoles, 18 de marzo de 2015

Muchas veces pensamos en lo que realmente puede hacernos felices. Hay una respuesta acaso para esa pregunta? Todos tenemos la misma idea de ser felices? Eso es lo bonito de la vida, que nadie somos iguales. Nadie tenemos la misma idea de algo, ni pensamos lo mismo. Quizás alguien defina "mesa" de una forma, y para otra persona, la definición de este objeto sea diferente. (Siento escribir las interrogaciones con un solo signo de interrogación, pese a vivir en la época de las tecnologías justo me llega para poner acentos y unos pocos signos).
Tendremos la misma idea, pues, de felicidad que la de una persona enferma o ciega, por ejemplo? No lo creo. Y diréis: para tí qué es felicidad? Por todo lo que hemos aprendido a lo largo de nuestra carrera estudiantil diría que es un sustantivo abstracto y poco más, pero personalmente diré que es sentirse bien, con uno mismo y en general. que si el dinero influye? Claro, pero no es lo principal. Entonces que es lo principal? Hacer lo que uno mismo ama. Levantarse por la mañana pese al puto despertador y saber que amas lo que haces, que tienes ganas de empezar un nuevo día (además de pensar que te volverías a dormir). Quizas dediquemos una vida entera a buscar ser felices y no nos demos cuenta de que esa felicidad la tenemos a un solo paso, empezando por nosotros mismos.
No pretendo reabrir el blog, ya que no escribo para que la gente me lea, como podemos encontrar ahora y como la época que tuve. escribiré aquello que me haga reflexionar, pensar y sobre lo que desahogarme. Bienvenidos.