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jueves, 6 de septiembre de 2012

Era la hora ya, era el momento que estábamos esperando los dos, 2 años programándolo para que saliese sencillamente perfecto. Entonces subí las escaleras para intentar buscarla entre la gente que caminaba por la estación, cerca de los trenes. Tic,tac,tic,tac. Y junto a ese sonido se pasaron 10 minutos, y otros 10, y otros... así hasta que pasó una hora. Empecé a desesperarme. "No va a venir", pensaba. "No te tenías que haber hecho ilusiones, esto nunca funciona", pensaba. Pasaron veinte minutos. Me rindo, no va a venir. Decidí salir de la estación. Mi cabeza se estaba nublando ya de tantos pensamientos. Tristeza, rabia, enfado...
Caminaba sin rumbo alguno,sin saber dónde ir. ¿Y ahora qué? En la calle,me estaba mezclando entre pasajeros que llegaban y gente que marchaba. Oí a alguien correr. "Será alguien que perderá su tren, ella ya no viene." Cada vez los pasos eran mas cercanos a mí. Empezaba a ilusionarme,pero decidí no mirar, así que seguí caminando. Al final, esa persona puso la mano en mi hombro,y me paró. Me giré, empezaba a asustarme. ¿Era ella?

-Perdona, ¿Sergio?
+¿¡Marta!?
La abracé como si no hubiese nadie más en aquel paseo, todo lo fuerte que pude. No tenía la menor intención de soltarla.


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