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jueves, 4 de abril de 2013

Llevaban tiempo hablando. Ya se habían visto, ya habían hablado por teléfono, y cada día se contaban sus innumerables historias. Todo era diferente hablando con él. Y, al otro lado del móvil, él pensaba lo mismo. Todo era diferente hablando con ella.
Es cierto que hay años de diferencia, la verdad, pero... ¿para quién era un problema eso? 
Él la llamaba enana, es cierto, pero con todo el cariño del mundo.
No había día que no hablasen, que él no se riese con sus tonterías, y que ella lo despertara, aunque para él era imposible enfadarse con ella.
Es cierto que entre los dos había una rivalidad evidente, un pique constante. Pero acababan cambiando de tema, y aceptando que no podían enfadarse el uno con el otro.
Cada día buscaban mil formas para conseguir verse, lugares conocidos por los dos para quedar a una hora y darse ese abrazo tan esperado por los dos, pero, aunque parecía imposible, lo lograrían.
La verdad es que nunca se podrá contar esta historia mejor, solamente viendo sus mensajes al despertarse y al acostarse, finalizado el día.
Nunca pensaron que podían llevarse tan bien el uno con el otro, al reves, son polos completamente opuestos en algunas situaciones, pero, bueno, no voy a decir que "los polos opuestos se atraen", pero sí que podían llevarse.
La verdad es que estos dos polos opuestos no tienen más aventuras, ya que, en los pocos días que llevan hablando, se han cogido el cariño que se hubiesen cogido a los 5 años de conocerse.
Sólo decir que no se arrepienten de aquella petición de amistad, ni de aquellos "buenos días, idiota." con los que se despertaba él y que se convertían en rutina. Con aquello eran felices, ¿para qué joderlo? Era imposible.

1 comentario:

  1. llevas razón para que joderlo si era perfecto; hay historias que son hermosas por ser espontaneas... Me gusto mucho linda; espero puedas pasarte por acá y tambien dejar tu huella.. Saludos!

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